Estudiantes de Ingeniería Informática desarrollan proyecto para dinamizar el curso de las denuncias por Acoso Sexual al interior de la Universidad

El estudio liderado por el profesor Edmundo Leiva, comenzó a desarrollarse luego de la movilización feminista del primer semestre del presente año y se proyecta como una solución a la demora en la tramitación de las causas.

Estudiantes de Ingeniería informática, junto al profesor Edmundo Leiva, desarrollaron a mediados de agosto, el análisis de gestión para dar seguimiento, orden y rapidez, a las denuncias de acoso sexual que se presenten a la Dirección de Género, Diversidad y Equidad.

Lo anterior surge luego de un diagnóstico realizado por el curso de Ingeniería en Sistemas, sobre el soporte administrativo detrás del proceso de denuncia. A partir de este estudio, se ideó una propuesta que permite que la persona denunciante sepa, en tiempo real, en qué situación se encuentra la denuncia realizada.

Este sistema se llama Workflow o flujo de trabajo y según el profesor Leiva, “permite tener una visión panorámica de los procesos en todo momento, incluso saber si hay que levantar alerta si en algún caso se están demorando demasiado”.

Uno de los principales hallazgos del diagnóstico concluyó que existían incongruencias respecto a los números de las causas en el proceso jurídico. Según Sebastián Salazar, alumno participante del proyecto, “Antes, cuando uno inscribía la causa, ingresaba un número a la Dirección Jurídica, luego iba a fiscalía y tenía otro. Esos dos números no se relacionaban en ningún momento. En paralelo, existía el número de la resolución y otro proveniente de la oficina de partes”. Dicha situación fue identificada por el equipo como un nudo que entorpecía el proceso, puesto que al tener números distintos en cada ocasión, no se sabía con exactitud dónde estaban las tensiones en la tramitación y cómo poder gestionar soluciones.

Aprendizaje y servicio

La modalidad del ramo tuvo énfasis en que el aprendizaje se basara en el trabajo inspirado en una comunidad real, que en este caso fue la misma universidad. En palabras del profesor,  alumnas y alumnos tuvieron que entrevistar personas, grabar, transcribir, citar, todo con el fin de lograr un levantamiento serio. Se hizo una instancia auténtica de aprendizaje servicio, que finalmente les hizo reflexionar sobre la temática”.

La situación actual del proyecto es la espera de presupuesto para la creación y desarrollo del software que permite realizar seguimiento y observación del estado de todos los procesos simultáneos de una denuncia. De ser aprobado, en 2019 la Universidad estaría haciendo uso de esta herramienta, y cumpliendo con el artículo 49 de la Ley de Universidades Estatales que expresa que las personas denunciantes deben tener información en todo el proceso y, con ello, también se permitiría generar estrategias de acciones y políticas concretas para hacer prevención y reparación al interior del Campus.

Dentro de Ingeniería Informática el aprendizaje fue íntegro, para Sebastián no solo se trató del diseño una herramienta útil para la resolución expedita de las denuncias por acoso y abuso sexual, sino que también “permitió descubrir una temática que muchas veces nosotros, los hombres, la vemos muy lejana, pero con el trabajo nos dimos cuenta que estamos más inmersos de lo que pensamos. En el fondo concientizó, entendimos que no por ser algo que afecta directamente a las mujeres, nosotros nos tenemos que hacer a un lado. Hubo reflexión, pero sobre todo, motivación para dejar huella en la universidad”.